Las residencias públicas madrileñas cubren solo un tercio de las plazas de enfermera ofertadas en la última OPE

IMPRESCINDIBLE

La oferta pública de empleo para plazas fijas de enfermera en las residencias de mayores dependientes de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS) se ha cerrado con dos de cada tres puestos desiertos. El proceso concluyó hace unos días y deja más plazas sin cubrir que adjudicadas, un resultado que el sindicato de enfermería SATSE Madrid vincula directamente a las condiciones retributivas y laborales del sector residencial público.

La organización ha presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo por la situación de las profesionales sanitarias de estos centros, en particular enfermeras y fisioterapeutas. El sindicato plantea el trámite como paso previo a una demanda judicial.

El núcleo de la denuncia es un déficit de personal que, según SATSE, se ha vuelto estructural. Cuando una profesional enferma, solicita una excedencia o pide un permiso reglamentario, su ausencia no se cubre con una contratación: la carga recae sobre las compañeras del turno, que ven suspendidas sus libranzas o sus permisos. El sindicato sostiene que la agencia recurre a la presión sobre las plantillas para que doblen turnos y renuncien a días libres, y que ese mecanismo enmascara la falta real de efectivos.

El desfase se agrava en los periodos vacacionales. Durante el verano, cuando las enfermeras disfrutan de sus vacaciones, las residencias no logran contratar sustitutas.

Las retribuciones son inferiores a las del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), un diferencial que el sindicato señala como la causa principal de que las plazas queden vacías. A ello se suma un procedimiento selectivo más exigente que el de otras convocatorias: el personal laboral de la Comunidad de Madrid afronta un examen, la elaboración de casos prácticos y su defensa ante un tribunal, mientras que las OPE del Sermas se resuelven con una única prueba y la valoración de méritos. En un mercado con escasez de profesionales, ese doble desincentivo —salario más bajo y oposición más compleja— orienta a las candidatas hacia los servicios de salud autonómicos.

SATSE Madrid trasladó estas objeciones por escrito a la Gerencia de la AMAS. Ese escrito no ha recibido respuesta.

La Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales es el departamento del que depende la agencia. El sindicato mantiene que ni ha dotado a los centros del personal necesario ni ha revisado las condiciones de enfermeras y fisioterapeutas, y advierte de que las consecuencias recaen sobre residentes de edad avanzada y alta vulnerabilidad, cuya atención sanitaria depende de plantillas que la propia convocatoria acaba de dejar sin completar.

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