Ciudad Real ya cuenta con un Plan Director del Arbolado, un documento de planificación que marcará la gestión de su bosque urbano durante los próximos 20 años. El plan ordena, protege y traza las pautas para mejorar el arbolado y las zonas verdes del municipio a partir de un diagnóstico completo del patrimonio arbóreo existente.
La capital dispone actualmente de 34.000 árboles, cerca de 4.000 de ellos plantados durante el presente mandato. El documento no se limita a inventariar la situación: plantea un marco integral de gestión estructurado en 26 retos que se abordarán mediante 12 líneas estratégicas de actuación.
El origen del plan se remonta a 2017, cuando la corporación municipal lo aprobó como instrumento necesario. Su redacción, desarrollada durante más de año y medio por la concejalía de Servicios a la Ciudad, ha corrido a cargo de la empresa IFFE.
El planteamiento parte de considerar el arbolado como una infraestructura verde y no como un elemento decorativo. Para elaborarlo se han incorporado encuestas y aportaciones vecinales, de modo que el resultado se define como una estrategia de consenso al margen de cualquier adscripción política.
Entre los retos definidos figura el de trasladar a la población que los beneficios del arbolado superan a sus posibles inconvenientes. El documento describe el patrimonio actual como un arbolado joven, adulto y sano, sobre el que fija los criterios de mantenimiento e inversión para las próximas dos décadas.

