La Junta de Gobierno municipal ha aprobado de forma definitiva el Plan de Acción en Materia de Contaminación Acústica. El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha explicado que el plan, con cuatro líneas de actuación, afronta el reto de alcanzar un Madrid más silencioso y con una mejor calidad acústica para sus vecinos. Desde 2006 se ha reducido un 80 por ciento la población expuesta a altos niveles de ruido.
El plan, al que se han incorporado 30 de las 52 alegaciones presentadas, define las zonas tranquilas a preservar, que se han triplicado de las ocho recogidas en el plan de 2009 a las 24 actuales. Se establecen posibles medidas a desplegar en los puntos que aún presentan un mayor conflicto en esta materia. El PAMCA está asociado a la cuarta fase del cartografiado estratégico del ruido del Ayuntamiento de Madrid y responde al mandato establecido por la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido y por los reales decretos que la desarrollan.
El plan municipal establece medidas correctoras que buscan reducir el ruido y avanzar hacia una movilidad más silenciosa con iniciativas integradas en la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360. Entre ellas figuran el impulso del transporte público, el uso de vehículos eléctricos, la ampliación de puntos de recarga, el desarrollo de la red ciclista y la renovación de flotas municipales. A estas actuaciones se suman obras de transformación como el soterramiento de la A-5 y la construcción del futuro Paseo Verde del Suroeste, que reducirá un 90 por ciento el tráfico en superficie y disminuirá en unas 4.300 personas la población expuesta a niveles sonoros superiores a los objetivos de calidad acústica, o la cubrición de la M-30 a la altura de Ventas.
El plan identifica 24 zonas tranquilas a preservar, como el parque del Retiro, la Casa de Campo, la Dehesa de la Villa y el parque de Juan Carlos I, así como corredores verdes y áreas residenciales de baja exposición acústica en Valdebebas y el Ensanche de Vallecas. Se proponen posibles actuaciones correctoras en 33 puntos concretos de la ciudad como la avenida de la Ilustración, el paseo de la Castellana, la M-30 o las calles de Bravo Murillo, Velázquez o General Ricardos.
La hoja de ruta apuesta por seguir avanzando en la mejora del transporte público mediante el incremento del porcentaje de autobuses eléctricos en la Empresa Municipal de Transportes, la evaluación de la reducción de los tiempos de trayecto y de espera en parada o el impulso de carriles Bus-VAO. También se promueve la renovación de neumáticos y el uso de vehículos más silenciosos, se fomenta la movilidad peatonal y la micromovilidad, se amplía el Servicio de Estacionamiento Regulado, se integran criterios acústicos en el planeamiento urbano y en la construcción de equipamientos, se instalan nuevas pantallas acústicas y paneles fonoabsorbentes en accesos y pasos inferiores, y se refuerzan las medidas orientadas a una mejor gestión del ocio.
Solo respecto a 2016, la población expuesta se ha reducido más de un 50 por ciento en el periodo nocturno y un 40 por ciento en los periodos diurno y vespertino. La comparativa de personas expuestas al ruido por tráfico rodado sitúa a Madrid por debajo de grandes ciudades europeas como Berlín, Bruselas, París, Hamburgo o Viena. Durante el periodo nocturno, Madrid se sitúa 26 puntos por debajo de Viena, 21 por debajo de París y seis por debajo de Berlín.

