Varias vecinas organizadas con el Sindicato de Inquilinas de Madrid interrumpieron este martes el Pleno del Ayuntamiento de Madrid para exigir la recuperación al parque público de 1.860 viviendas ubicadas en el PAU de la Peseta en Carabanchel y en el Ensanche de Vallecas. Los inmuebles fueron vendidos en 2013 por el Ayuntamiento de Madrid al fondo Blackstone por 68.000 euros por vivienda y ahora están en proceso de venta al fondo canadiense Brookfield.
Las afectadas forman parte de un colectivo más amplio de 5.300 familias en toda España que podrían verse afectadas por esta operación de compraventa entre fondos. Las vecinas denuncian que durante los años de gestión de Blackstone los alquileres subieron de 500 a 1.200 euros mensuales, y que el fondo pretende ahora vender los inmuebles a precios que las organizaciones cifran entre 220.000 y 300.000 euros por vivienda. Algunas inquilinas ya han recibido no-renovaciones de contrato.
La acción en el pleno se suma a otras realizadas en semanas anteriores: la ocupación de un hotel en el centro de Madrid propiedad de Brookfield y la entrega de cartas a Casa47, entidad creada por el Gobierno central, solicitando la reincorporación de los pisos al parque público.
El Sindicato de Inquilinas reclama que las administraciones públicas ejerzan su derecho de tanteo y retracto para recuperar las viviendas antes de que se complete la venta a Brookfield, cuya gestión prevén más orientada a la venta individualizada de los inmuebles.

