Los médicos internistas españoles han solicitado el 18 de febrero de 2026 que la comunidad médica eleve su sospecha diagnóstica ante la presencia constante de enfermedades infecciosas causadas por virus emergentes, como el virus del Nilo Occidental (virus West Nile), el virus del dengue o el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, que se están expandiendo en Europa y que ya están presentes en España todos los años en forma de un constante goteo entre la población autóctona. También recomiendan a la población protegerse y evitar las picaduras de los insectos y las garrapatas y llaman a reforzar la vigilancia epidemiológica de estas enfermedades infecciosas. Esta es la principal recomendación que se desprende de la sesión «Virus emergentes en Europa», en el marco de las XVI Jornada de Enfermedades Infecciosas, organizada por el Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), que se celebrará los días 19 y 20 de febrero en Madrid.
El Dr. José Manuel Ramos Rincón, médico internista y miembro del grupo de Trabajo de Enfermedades infecciosas de SEMI, destaca que el cambio climático y la globalización están favoreciendo las condiciones para que los insectos o vectores que causan ciertas enfermedades infecciosas vivan mejor en el entorno. A esto se suma la posibilidad de que los viajeros que visitan el país vengan con un caso importado y que este se transmita aquí, como un caso autóctono.
Los virus emergentes son aquellos que se transmiten fuera del área donde son habituales o que son nuevos. No suele haber vacuna para ellos y se deben combatir con prevención personal, evitando el contacto con los vectores que los transmiten y, una vez aparecen, con tratamiento sintomático. Hay casos asintomáticos, pero la mayoría dan síntomas y pueden ser graves o letales.
Entre los síntomas más habituales figuran el malestar general, las mialgias y las artralgias. En el caso del West Nile, también puede aparecer una cefalea intensa y un estado confuso, pues se manifiesta por una meningoencefalitis y produce más morbilidad que mortalidad en personas mayores; en pacientes jóvenes es más leve. La morbilidad se caracteriza por problemas de atención, memoria y movilidad, aunque también tiene una tasa de mortalidad del 12%. En la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, puede haber un fracaso orgánico importante, que se manifiesta por fracaso renal, ictericia y proteinuria, y la tasa de mortalidad puede ser alta, del 20%.
La fiebre del Nilo Occidental (FNO) está causada por un virus que se transmite por la picadura de mosquitos hembra infectados, principalmente del género Culex. Según datos del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), en Europa ha habido 989 casos de West Nile en 2025 en 14 países, entre los cuales figura España, y se está expandiendo por el Mediterráneo y el Sur de Europa.
Es una enfermedad de declaración obligatoria urgente (EDO) desde 2015 en España, si bien los primeros casos datan de 2010. En 2024, se han notificado 158 casos autóctonos de FNO en España y 2 casos importados, de Malta y Marruecos, al Centro Nacional de Epidemiología (CNE), a través de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE). Según datos de ECDC, en España hubo 19 casos de FNO en 2023, 2 casos en 2022, 7 casos en 2021 y 20 casos en 2020.
De los 158 casos autóctonos, 119 se han asociado a exposición en Andalucía, 39 en Extremadura y 1 en Castilla La Mancha. En 2023 hubo 20 casos autóctonos en total: 15 en Extremadura, 2 en Andalucía, 1 en Cataluña, 1 en la Comunidad Valenciana y 1 en Castilla La Mancha. En 2024, 152 de los casos fueron sintomáticos (solo 6 asintomáticos), 144 requirieron hospitalización de una mediana de 9 días y hubo 20 fallecidos (todos con sintomatología neurológica). La tasa de mortalidad de los fallecidos fue del 13%.
Ante cuadros compatibles con este virus en época estival, los médicos internistas, siguiendo las directrices de Salud Pública, ya piden sistemáticamente la prueba de la meningitis y de diferentes técnicas serológicas diagnósticas para confirmar o descartar esta enfermedad infecciosa.
El dengue se transmite a través de la picadura del mosquito Aedes albopictus o mosquito tigre, que está en la geografía española y que tiene su máxima actividad entre mayo y octubre. Según los últimos datos disponibles sobre el dengue, de 2024, en España, las diecisiete comunidades y una ciudad autónomas (Melilla) notificaron un total de 1.119 casos de dengue, de los que 788 (70,4%) fueron confirmados. Las comunidades con tasas de notificación de casos más altas fueron Cataluña, Navarra, Baleares, Madrid y País Vasco. El 31,3% requirieron hospitalización, 30 casos fueron de dengue grave y hubo 2 defunciones. Se notificaron 6 casos autóctonos de dengue, todos confirmados y notificados por Cataluña, residentes en la provincia de Tarragona. Hubo 5 mujeres y un hombre, menores de 35 años. Dos de los casos precisaron hospitalización y todos presentaron buena evolución con recuperación total.
Respecto a la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, causada por un virus que se transmite por la picadura de las garrapatas del género Hyalomma, ha empezado a haber un goteo de casos en España desde 2016. En cuanto a la chikungunya, causada por un virus que se transmite a través de la picadura de los mosquitos del género Aedes, los casos registrados en España son importados (54 en 2024 y 191 en 2023) y, por el momento, no se han registrado casos autóctonos en España, si bien ya se han notificado casos autóctonos en países como Francia e Italia, según datos de ECDC.

